Cuestionan ordenanza de “Blanqueo de Habilitaciones” para actividades de “Alto Riesgo”


Los Concejales Alicia Frías y Fabricio Bolatti, únicos que se opusieron a la propuesta oficial que legaliza el “funcionamiento irregular” de actividades económicas y productivas durante un año, que podrían funcionar sin cumplir las condiciones y requisitos exigidos, generar incertidumbre e inseguridad para la comunidad en general, y en particular para quienes operan o trabajan en las instalaciones; salieron a aclarar su posición y opinaron al respecto, haciendo hincapié en las evaluadas y consideradas de “alto riesgo”.

La negativa es porque llegan los proyectos del Intendente en modo ‘solo lectura’, donde no es posible modificar ni una palabra, ni siquiera corregir un error de forma, pero también rechazamos cuestiones de fondo que hacen al contenido de la iniciativa, ya que la recientemente sancionada ordenanza, denominada ‘Blanqueo de Habilitaciones’, que incluye las comerciales, industriales y de servicios, tuvo un muy fugaz y ‘sobre volador’ análisis y debate, insuficiente para la importancia del tema.

Nuestras objeciones, que fueron acompañadas por propuestas y fundamentos, no tuvieron mucha dedicación de tiempo para el análisis, más bien se encontraron con un “nada se puede modificar”, el que duró hasta la sanción que la convirtió en instrumento público y manteniendo siempre el texto importado.

Entre las objeciones, las que surgieron del aporte de personas que saben y conocen el tema y su consecuencias, tuvieron mayor protagonismo las fundadas en el impacto que podrían generar las actividades evaluadas y calificadas como de “alto riesgo”, definición que se les asigna por amenazar la vida de las personas y su contexto, así como también al ambiente, que en su caso impacta sobre toda la comunidad.

¿En qué consiste el Blanqueo?

Es un “permiso” para seguir funcionando sin habilitación y durante un plazo de 180 días, y prorrogable hasta los 360 días, período en el cual deben hacer la habilitación. Pueden adherir las actividades comerciales, industriales y de servicios, tanto las de bajo y medio riesgo, como las de alto riesgo y, para estas últimas, se les exige un seguro de responsabilidad civil.

Objetivo supuesto: el de facilitar el acceso a la habilitación, resolver los planteos que realizaran representantes de entidades relacionadas con actividades económicas, y el de no poner a trabajar en ello a áreas que son cuestionadas por la gestión. Esto último podría ser entendido ya que para algunas áreas hay fundadas y sobradas razones dadas por falta de capacidad y transparencia. Pero también hay de las que son de reconocida capacidad y transparencia, las que para ello mantienen en el tiempo alguna objetividad de criterio, característica que suele generar una molestia para algunos modelos de gestión que tienden a querer acumular el poder en una o pocas personas, quienes lo suelen ver como “inmanejable”, ya que no son compatibles con las conducciones que aplican el “ladismo” para dar o no la razón (ladismo = de qué lado estás).

Hasta acá se vio a las áreas más cuestionadas, al frente de acciones y operaciones de la gestión. Un caso vivido sería que vayan y entren en la Sesión del Concejo (prohibido que entren vecin@s por covid) para presionar a quienes no votan en línea con el proyecto oficial.

“Relajar controles va a contramano de lo que necesitamos”

Durante el plazo estipulado no se prevén realizar controles ni seguimientos, aunque se les exige cumplir los requerimientos “mínimos” de las normas que regulan la calidad de nuestros alimentos y prestaciones de servicios. Esta función del Municipio, la de habilitar establecimientos y actividades, es una de las más importantes y de mayor impacto en la calidad de vida del pueblo, tanto por trabajar en su producción, como por consumir.

Tenemos el desafío de cambiar todo lo que debemos mejorar, ya que parte de los reclamos de quienes deben encarar esta gestión, son totalmente reales, fundados y frustrantes, pero hay que partir de que la finalidad de una habilitación, por medio del cumplimiento de sus exigencias, hace a la seguridad personal, a la calidad de los servicios y productos, a la convivencia con la ciudad y con la infraestructura de servicios públicos, a la formalidad impositiva y más, pero también hace al “impacto ambiental” que la misma va a generar, y si el mismo está a niveles deseados y regulados o si afecta a terceras personas. Lo que es fundamental para la ciudad y su sustentabilidad.

¿Hay un problema? Sí. ¿Cómo iniciamos la solución?

No estamos de acuerdo con comenzar a “solucionar”, premiando a quienes no hicieron las cosas bien, pero respetamos criterios distintos y creemos que corresponde a la gestión proponer un camino y más si lo vienen trabajando con algunos sectores.

Pero debemos también, porque es nuestra responsabilidad, advertir y en algunos casos oponernos a lo que nos parece que deja sin las mínimas garantías a las y los ciudadanos que esperan un aporte desde nuestro lugar.

Es una irresponsabilidad permitir el Blanqueo en actividades de “alto riesgo”

Si una actividad tiene alto riesgo, es porque sus consecuencias pueden afectar negativamente al ambiente en general y en particular la salud y la vida de las personas.

Si una actividad de alto riesgo se viene realizando y no logró finalizar su habilitación, es porque también (no debería estar funcionando y debería tener el mayor control y seguimiento por sus características) hay cuestiones o requisitos que no puede o quiere cumplir, requisitos que repetimos, son garantías para la ciudadanía.

Lo que ya nos ubica en un escenario de “urgencia”, el que no creemos haya que abordar pateando el tema para dentro de un año, porque no sabemos qué consecuencias traerá, por eso decimos que es una “irresponsabilidad” hacerlo. Por eso podemos entender que la herramienta “impuesta” se aplique a las actividades de bajo riesgo y con resguardos como ser un “seguro” y un informe de impacto ambiental por ejemplo, se podría evaluar el funcionamiento de las de mediano riesgo, mientras se hace el resto de los papeles y acciones.

Propuesta hecha y respuesta

Por todo ello es que propusimos sacar del Blanqueo a las actividades de “alto riesgo” y modificar aspectos de la propuesta inicial en este sentido, además de algunas otras consultas previas que entendíamos necesarias.

¿La respuesta? La misma que venimos teniendo: “no se puede modificar nada”. Expresamos que “creemos que va a ayudar a la gestión y da más seguridad a la ciudadanía”, pero nos respondieron “no se puede, no voten si no quieren”.

Por ello y continuando con nuestra forma de ver y actuar, hacemos pública nuestra posición sobre este temas que es muy importante para todas y todos.

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