El concejal Fabricio Bolatti advierte sobre la erogación de más de $26.000 millones anuales en el alquiler de 260 equipos viales, cuya operatividad en la vía pública resulta prácticamente invisible para los vecinos de Resistencia.

 

 

Tras un relevamiento técnico realizado por su equipo de trabajo, el concejal Fabricio Bolatti puso en duda la transparencia del esquema de contrataciones de maquinaria que sostiene actualmente el municipio. Según los datos analizados, la gestión alquila 157 camiones y 102 máquinas pesadas (retroexcavadoras, cargadoras, entre otras) para operar 10 horas diarias, lo que representa un costo de $16.765 millones solo para el primer semestre, superando los $26.000 millones en el período anual.

Al respecto, Bolatti enfatizó: «Estamos ante una magnitud de recursos que interpela a toda la administración. Si estos más de $26.000 millones anuales se tradujeran en servicios, veríamos una ciudad en obra constante. Sin embargo, la presencia de estos 260 equipos es imperceptible en la realidad cotidiana de los vecinos».

El edil comparó el volumen de fondos destinados a alquileres con lo que se podría lograr si ese capital se invirtiera en activos propios o infraestructura clave para la ciudad.

Según el informe, el monto comprometido alcanzaría para:

 

Una ausente responsabilidad institucional

Bolatti destacó la llamativa disparidad entre la cantidad de equipos contratados y la realidad de los servicios. «Resulta difícil de explicar que, teniendo 260 equipos contratados, no superen en presencia ni en operatividad a los 26 camiones de recolección propios o a los 150 colectivos que vemos circular diariamente», señaló.

En este sentido, el concejal advirtió que el problema de fondo no es sólo cuánto se gasta, sino la falta de un correlato verificable en las prestaciones. Por ello, instó al Ejecutivo municipal a fortalecer los mecanismos de control, garantizar la transparencia en la ejecución de los contratos y realizar una evaluación rigurosa de las decisiones de gestión. “Esta crisis de eficacia no sólo interpela a quienes administran, sino también a los organismos de contralor. El problema de fondo no es únicamente cuánto se gasta, sino qué se obtiene a cambio; y cuando el Estado pierde su capacidad de respuesta y desaprovecha oportunidades de progreso, es el ciudadano quien sufre las consecuencias”, aseveró.

“Resistencia no puede sostener esquemas donde el gasto público no tiene impacto en el bienestar de la gente, por eso, seguiremos exigiendo que se transparente cada peso y que la prioridad sea el progreso de la ciudad y no la contratación de servicios sin resultados”, concluyó Bolatti.

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